El odio es el gérmen generatriz del cambio desde el principio de los tiempos... algo que odias lo cambias... ¿Pero si no puedes cambiarlo porque pesa mucho?, consigues un grupo de personas que quieran quitar lo que odias y dejar pasar la luz...
A quién le gusta por ejemplo un vecino repugnante y agresivo?
O un nene con un Ibiza amarillo huevo con la "música" a todo trapo...
No a mi, y por eso voy a compartir mi odio en este Blog para CAMBIAR esas lesiones e infecciones que afectan ya de un modo severo a nuestra sociedad.
Si todo lo que odiamos desapareciera, el mundo sería más justo y nosotros seriamos una sociedad más "presentable", hay que luchar contra la bestia de la inercia diaria, pararla, desmontarla y empezar de 0 a construir "mundo 2"
sábado, 13 de junio de 2009
sábado, 23 de mayo de 2009
Mensaje de bienvenida
Allá por 2007, varias personas descubrimos muchas brechas en la sociedad moderna. Brechas de pasividad, apocamiento y falta de visión crítica ante hechos muy concretos y sangrantes que acaecen día a día a nuestro alrededor.
Ir en chándal y con una medalla por fuera, sin estar en ninguna villa olímpica o algo mínimamente parecido. Ir detrás de muñecos ataviados de ropas de épocas romanas, aclamándolos en procesión. Vivir de haberse follado a un famoso y aparecer en insufribles programas de televisión durante meses con la misma cantinela. Soportar llamadas al fijo o al móvil para ofertarte, con voz robótica, que te cambies de compañía. Que nos hayan jodido a una generación entera con unos precios de vivienda de auténtica estafa.
Podríamos ir describiendo más cosas, y de hecho este blog estará para eso, pero es más que suficiente para mi. En pocos segundos enumerar tantas cosas odiables es sentir cómo se me empiezan a revolver las tripas y la salud.
Me voy a cagar.
Me voy a cagar.
Ir en chándal y con una medalla por fuera, sin estar en ninguna villa olímpica o algo mínimamente parecido. Ir detrás de muñecos ataviados de ropas de épocas romanas, aclamándolos en procesión. Vivir de haberse follado a un famoso y aparecer en insufribles programas de televisión durante meses con la misma cantinela. Soportar llamadas al fijo o al móvil para ofertarte, con voz robótica, que te cambies de compañía. Que nos hayan jodido a una generación entera con unos precios de vivienda de auténtica estafa.
Podríamos ir describiendo más cosas, y de hecho este blog estará para eso, pero es más que suficiente para mi. En pocos segundos enumerar tantas cosas odiables es sentir cómo se me empiezan a revolver las tripas y la salud.
Me voy a cagar.
Me voy a cagar.
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